Nuestra historia
Nuestra Historia: El Legado de Casa Iniesta
El origen de una necesidad (1920)
Todo comenzó a principios del siglo XX con nuestro bisabuelo, Bernardo Iniesta. En aquellos tiempos, en la dureza del campo, elaborar queso no era una decisión comercial, sino una cuestión de pura subsistencia. Se transformaba la leche para crear un alimento que pudiera desafiar al tiempo y alimentar a la familia durante los meses más crudos.
Bernardo era un hombre rudo, de aspecto serio y carácter fuerte, forjado por la tierra. Ese semblante le valió el apodo de "Malacara", pero bajo esa apariencia latía un gran corazón y un compromiso inquebrantable con los suyos. Él puso la primera piedra de lo que hoy somos.
El pastor y la tradición
Ese oficio de manos y campo pasó a nuestro abuelo, Félix, quien desde niño aprendió los secretos del pastoreo. Junto a nuestra abuela, María Jesús, formaron una gran familia criada entre rebaños y el aroma de la leche fresca. En aquellos años, el queso se elaboraba con mimo en las majadas o en pequeños cuartos de la casa, donde el conocimiento se transmitía de padres a hijos a través del tacto y la observación.
La profesionalización: Quesos Félix Iniesta
Con esos valores de esfuerzo grabados a fuego, nuestro padre supo que era el momento de dar un paso más. A mediados de la década de los 90, decidió transformar la tradición en un proyecto profesional para dar el valor que el pastoreo merecía.
Así nació la quesería actual, un sueño compartido con el otro pilar fundamental de nuestra familia: Dory, nuestra madre. Ella ha sido, y es, la pieza clave en el engranaje de Quesos Félix Iniesta, aportando la fuerza y la dedicación necesarias para que nuestro nombre fuera sinónimo de calidad artesana.
El presente: Un legado en nuestras manos
Hoy, nosotros recogemos el testigo con una mezcla de orgullo y profunda responsabilidad. Sabemos que no solo gestionamos una quesería; custodiamos un legado de más de cien años que nos define.
Nuestra filosofía sigue intacta: el respeto absoluto por la tierra, el cuidado de nuestros animales y la selección de las mejores materias primas. Solo así podemos garantizar que, cuando pruebes un queso de Casa Iniesta, estés degustando la misma honestidad y pasión que Bernardo, Félix y nuestros padres pusieron en cada pieza.
Bienvenidos a nuestra casa. Bienvenidos a nuestra historia.